Un aficionado del Sevilla FC se enfrenta este 22 de septiembre a un juicio en la Audiencia de Sevilla por los insultos racistas que, según la acusación de la Fiscalía, dirigió a Vinícius Júnior desde la grada del Ramón Sánchez-Pizjuán. La petición provisional del Ministerio Público asciende a un año y nueve meses de prisión por un presunto delito contra la integridad moral.
El proceso se refiere al partido disputado entre el Sevilla y el Real Madrid en octubre de 2023. El acusado no ha sido condenado y será el tribunal quien determine si los hechos quedaron probados y qué responsabilidad penal corresponde, en su caso.
La Fiscalía pide un año y nueve meses de cárcel
Según el escrito de acusación recogido por EFE y publicado por AS, los hechos se produjeron entre los minutos 83 y 86 del encuentro. El procesado se encontraba en la grada de Gol Norte, cerca del terreno de juego.
La Fiscalía sostiene que se dirigió de manera reiterada al futbolista del Real Madrid con expresiones, sonidos y gestos de carácter racista. El relato acusatorio señala que habría pronunciado repetidamente la palabra «mono», imitado sonidos de un primate y realizado gestos similares.
La acusación pública considera que esa conducta provocó en Vinícius sentimientos de frustración, vergüenza y humillación, además de un menoscabo de su dignidad. Esta descripción pertenece al escrito fiscal y todavía debe ser valorada durante el juicio.
El Sevilla identificó y expulsó al aficionado
La reacción del Sevilla FC se produjo después del partido. El club identificó al aficionado, lo expulsó del estadio y le aplicó su reglamento interno. LaLiga también denunció lo ocurrido ante el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol y ante la Comisión Antiviolencia.
El caso había quedado señalado inicialmente para una fecha anterior, pero la vista fue aplazada hasta el 22 de septiembre. LaLiga está personada en el procedimiento.
La petición fiscal no equivale a una condena
La cifra de un año y nueve meses es la pena que solicita la Fiscalía antes de la celebración del juicio. No significa que exista una sentencia ni que la entrada en prisión sea automática. El tribunal debe escuchar a las partes, examinar las pruebas y dictar resolución.
Incluso si se produjera una condena, su ejecución dependería del fallo definitivo y de las circunstancias jurídicas aplicables al procesado. Por ahora, lo preciso es hablar de una petición de pena y de una acusación pendiente de juicio.
Vinícius y el debate sobre el racismo en los estadios
El procedimiento vuelve a situar en primer plano la respuesta penal y deportiva ante los insultos racistas en el fútbol español. En los últimos años, Vinícius ha denunciado públicamente distintos episodios y los clubes, LaLiga y las autoridades han incrementado la identificación de aficionados y el traslado de casos a los tribunales.
La actualidad del jugador también ha provocado fuertes debates entre las aficiones. Clave Global contó recientemente cómo el gesto de Mbappé y Vinícius con Ceuta encendió a una parte del madridismo. Son asuntos distintos: aquel debate giraba alrededor de una protesta de aficionados; este procedimiento analiza una conducta presuntamente racista y su posible relevancia penal.
La vista del 22 de septiembre deberá fijar qué ocurrió exactamente en la grada y si los actos atribuidos al acusado constituyen el delito que sostiene la Fiscalía.

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