El líder de Se Acabó La Fiesta anunció que no concurriría a la Cámara Alta si PP y Vox cerraban un acuerdo. El pacto ya está sobre la mesa y SALF cumple el compromiso: concentra su candidatura en el Congreso, donde prevé presentarse en 47 provincias.
Alvise Pérez ha cumplido la palabra que dio sobre el Senado. Tras el acuerdo alcanzado por PP y Vox para coordinar sus listas a la Cámara Alta, Se Acabó La Fiesta (SALF) renuncia a presentar candidaturas propias al Senado y centra sus esfuerzos en el Congreso. La noticia, adelantada por The Objective, sitúa a la formación en 47 provincias para las elecciones generales del 29 de noviembre.
Una promesa concreta que ahora se materializa
El compromiso de Alvise tenía una condición explícita: SALF se apartaría del Senado si PP y Vox pactaban una estrategia conjunta. El 26 de octubre, ambas formaciones anunciaron un entendimiento que afecta a 23 circunscripciones. Al cumplirse esa condición, el líder de SALF ha hecho efectiva su renuncia a competir en la Cámara Alta.
El movimiento deja una diferencia política clara: Alvise anunció por adelantado qué haría y ha actuado conforme a ese compromiso. Su retirada no implica que SALF abandone la carrera electoral ni que renuncie al Congreso; la formación mantiene su apuesta por llevar sus siglas a decenas de circunscripciones y el propio Alvise encabezará la lista de Madrid.
El pacto del PP y Vox afecta a 23 circunscripciones
El acuerdo entre populares y Vox busca concentrar el voto de ambos espacios en el Senado. Según la información publicada por EL PAÍS, Vox no presentará candidatura en seis provincias y llevará un solo candidato en otras catorce; el PP, por su parte, renuncia a competir en Gipuzkoa, Girona y Tarragona. En el resto de circunscripciones afectadas, ambos mantendrán sus listas.
La decisión de SALF responde a ese escenario y separa con nitidez las dos cámaras: la formación no concurrirá al Senado, pero sí al Congreso. La campaña del 29-N medirá ahora si la apuesta de Alvise por presentarse en 47 provincias logra convertir su presencia nacional en representación parlamentaria.
La clave política es sencilla: Alvise puso una condición por escrito ante sus votantes y, una vez cumplida, ha dado el paso que anunció. En una campaña donde cada partido negocia sus candidaturas hasta el último momento, ese cumplimiento refuerza su mensaje de coherencia y coloca a SALF en el centro de la disputa electoral.
Imagen: Congreso de los Diputados / Sergio Guardiola Herrador (Unsplash).
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